Doroteen

Mis pies pedían descanso.

Mi estómago pedía alimento.
Mi corazón pedía cariño.
Después apareciste tu.
Mi querido doroteen,
el que me comprendía,
el que me daba la fuerza para seguir.
Doroteen,
ese que preguntaba como me llamaba,
ese que preguntaba como me sentía.
Ese Doroteen.
Mis pies decidieron partir.
Mi droga, esa droga ya la había encontrado.
Ya había encontrado a mi Doroteen.
Pero tu, 
ese primer Doroteen,
esa primera risa.
Doroteen, no hay nadie como tu. 
El del este,
el del frío, 
el del hambre.
Ese siempre serás tu. 
Mi Doroteen. 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.