Mis noches.

La noche es para estar acompañado. 

La luna me ha pedido que no salga sola, 
que su belleza es demasiada para admirarla sola.
La luna me ha pedido que la mire con alguien a mi lado, con alguien que aprecie su belleza tanto como yo.
La noche se enoja sí estoy sola.
La noche me ruega que tome de la mano a alguien, que le diga que me acompañe, 
que me acompañe a sentir lo negra que es.
Las estrellas me gritaron.
Salí sin nadie y me dejaron de querer.
Les roge que me perdonaran,
me dieron un ultimátum.
“!Las noches sin alguien no valen la pena,
Esta noche debes estar acompañada, 
dar tu corazón, dar tu alma.
Admirar la luna, la obscuridad y sonríe por nosotras!”
Llego la noche. 
Lo tome de la mano,
le pedi que me acompañara. 
Admiramos juntos.
Lo negro de la noche nos invadió,
la luna nos guió.
Las estrellas me perdonaron.
Me vieron sonreír,
¿pero cómo les digo que no fue por ellas, si no por el que tomaba mi mano  mientras yo admirba su belleza?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.